Conocer tu tasa de rentabilidad (RoR) te permite evaluar la eficacia de tus inversiones, comparar el rendimiento de distintos activos o estrategias y planificar tu futuro financiero. Al calcular con precisión tus ganancias y pérdidas, puedes tomar decisiones informadas para optimizar tu cartera, establecer objetivos realistas y alcanzar las metas financieras que te hayas propuesto.
Este artículo explora distintos métodos para calcular la rentabilidad de una cartera. También analiza los diferentes factores que pueden afectar a tu resultado final. Da igual si prefieres hacer los cálculos tú mismo o usar alguna de las herramientas disponibles. Entenderás qué hay detrás de los números y cuándo conviene usar cada uno.
Es bastante extenso y detallado, así que no dudes en saltar entre secciones en el orden que prefieras. Aquí no hay historia, solo conocimiento y fórmulas :)
Indice dei contenuti
- TL;DR
- Rentabilidad de la inversión simple
- ¿Cómo se calcula el retorno de la inversión?
- Cartera con flujos de caja
- Tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR)
- ¿Cómo se calcula el CAGR?
- ¿Cómo se calcula la tasa de rentabilidad anual?
- Rentabilidad ponderada por el tiempo (TWR)
- ¿Cómo se calcula el TWR?
- ¿Cómo incluir los dividendos en el cálculo del TWR?
- ¿Cómo gestionar los descuentos y comisiones al calcular el TWR?
- Tasa de rentabilidad ponderada por el dinero (MWR) / Tasa interna de retorno (IRR)
- Ejemplo de cálculo del MWR
- ¿Cuándo usar el MWR?
- Tasa interna de retorno frente a rentabilidad de la inversión
- ¿Qué puede afectar a tu rentabilidad y cómo hacer un seguimiento?
- Rentabilidad por precio
- Rentabilidad nominal
- Rentabilidad total
- Tasa de rentabilidad después de impuestos
- Tasa de rentabilidad real
- Rentabilidad de capital y por divisa
- Calcular el rendimiento de una cartera en Google Sheets: ejemplo práctico
- Usa la herramienta adecuada para cada caso
- Palabras finales
TL;DR
Para inversiones personales, puedes usar los siguientes métodos de cálculo de la tasa de rentabilidad:
Un solo activo: ROI vs CAGR
- ROI para obtener una rentabilidad simple a lo largo del tiempo
- CAGR para obtener la rentabilidad media anual
Más de un activo: rentabilidad ponderada por dinero vs. por tiempo
👉 Siempre que puedas, usa el MWR/IRR total, ya que es la mejor métrica para inversores particulares y funciona en la mayoría de escenarios 👈
Es importante tener en cuenta que muchas aplicaciones financieras y plataformas de broker no especifican cómo calculan las tasas que muestran, lo que puede dar lugar a resultados muy dispares entre distintos sistemas. Es recomendable buscar plataformas que sean transparentes en sus cálculos o comparar siempre tus resultados dentro del mismo sistema.
Rentabilidad de la inversión simple
La rentabilidad de la inversión simple (ROI) es la forma más sencilla de ver cuánto has ganado en relación con lo que has invertido a lo largo del tiempo.
¿Cómo se calcula el retorno de la inversión?
Donde:
Total de ingresoses el importe total recibido por la venta de activos o el cobro de dividendos.Valor actuales el valor de mercado actual de tus posiciones abiertas.Total de gastoses el importe total invertido en la adquisición de activos.Valor iniciales el valor de tu cartera al comienzo del período de evaluación.
El ROI simple es más útil cuando evalúas una posición individual, no reinviertes dividendos ni realizas cambios a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, imagina que inviertes 10.000 $ en una acción a principios de año y que, a final de año, tu inversión vale 12.000 $. Aplicando la fórmula del ROI simple, tu rentabilidad sería:
Cartera con flujos de caja
Sin embargo, el ROI simple tiene muchas limitaciones. No tiene en cuenta el momento en que se producen los flujos de caja y contabiliza dos veces el mismo dinero si vendes un activo para comprar otro diferente.
Considera el siguiente escenario: inviertes inicialmente 10.000 $ en la acción A, que crece hasta 12.000 $. Luego vendes la acción A y usas esos 12.000 $ para comprar la acción B. Al final del año, la acción B vale 14.000 $. El cálculo del ROI simple sería:
Este resultado es engañoso porque cuenta dos veces los 10.000 $ utilizados para comprar la acción A. La ganancia real debería basarse en la inversión inicial de 10.000 $ que crece hasta 14.000 $, lo que daría:
Pero para saber eso, necesitas hacer un seguimiento del origen del dinero. Por ejemplo, incluyendo solo el dinero que has transferido dentro y fuera de la cartera.
Si no vendieras las acciones A, sino que compraras 10.000 € más de ellas, tu ganancia de la compra inicial se reduciría a la mitad, ya que tendrías 22.000 € de valor actual y 20.000 € de entradas.
¿Cuándo usar el ROI?
Como se ha ilustrado, el ROI simple puede dar una imagen engañosa de tu tasa de rentabilidad si realizas ciertos tipos de operaciones, aunque sea ocasionalmente. Sin embargo, si solo sigues una única posición o controlas los movimientos de efectivo, el ROI puede ser una forma sencilla y válida de seguir tu rentabilidad.
Tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR)
La tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) muestra el crecimiento anual medio de una inversión durante un período determinado, asumiendo que todas las ganancias se reinvierten. A diferencia del ROI simple, que mide la rentabilidad total, el CAGR tiene en cuenta el efecto de la capitalización a lo largo del tiempo, convirtiéndose así en una rentabilidad de la inversión anualizada.
¿Cómo se calcula el CAGR?
Donde:
Valor finales el valor de tu inversión al final del período.Valor iniciales el valor de tu inversión al inicio del período.nes el número de años entre el inicio y el final del período.
El valor final incluirá los flujos de efectivo que hayan ocurrido dentro del período. Es decir, cada vez que añadas o retires dinero, estarás afectando al CAGR.
¿Cómo se calcula la tasa de rentabilidad anual?
Si ya tienes calculada la tasa de rentabilidad (RoR), puedes anualizarla con la siguiente fórmula:
Cuando se anualizan períodos contados en días en lugar de años, puedes usar esta alternativa:
¿Cuándo usar el CAGR?
Es especialmente útil para comparar posiciones individuales con diferentes períodos de tenencia, ya que muestra la rentabilidad anual media.
Sin embargo, tampoco es adecuado para evaluar el rendimiento de carteras. Al igual que el ROI, ignora completamente el momento en que se realizan las operaciones, asumiendo que la tasa de crecimiento es constante y siempre desde el primer día.
Rentabilidad ponderada por el tiempo (TWR)
La rentabilidad ponderada por el tiempo es un método para calcular el rendimiento de una inversión que elimina el efecto de las entradas y salidas de efectivo. Se centra exclusivamente en el comportamiento de las propias inversiones. Esto hace que el TWR sea muy útil para evaluar una estrategia de inversión, ya que muestra la rentabilidad generada por los activos por sí solos, independientemente de cuándo o cuánto dinero se haya aportado o retirado.
¿Cómo se calcula el TWR?
- Dividir el período: Divide el período total de evaluación en subperíodos más pequeños según cuándo se produjeron las entradas o salidas de efectivo.
- Calcular la rentabilidad de cada subperíodo: Para cada subperíodo, utiliza la siguiente fórmula:
Rn = (Valor final - (Valor inicial + Flujo de caja)) / (Valor inicial + Flujo de caja)R1, R2, ..., Rn: Rentabilidad de cada subperíodo.Valor final: Valor de la cartera al final del subperíodo.Valor inicial: Valor de la cartera al inicio del subperíodo.Flujo de caja: Efectivo neto añadido o retirado durante el subperíodo.
🦉Flujos de caja al inicio o al final del período
La fórmula anterior asume que el flujo de caja se produce al inicio del período, es decir, que compras el activo y observas su crecimiento hasta el final del período.
Sin embargo, si el flujo de caja se produce al final del período, la fórmula cambia a:
Rn = (Valor final - Flujo de caja - Valor inicial) / Valor inicial - Encadenar las rentabilidades de los subperíodos: Combina el resultado de cada subperíodo con la siguiente fórmula:
TWR = [(1 + R1) * (1 + R2) ... * (1 + Rn)] - 1🦉TWR < -100 % cuando el flujo de caja supera el valor
Incluir comisiones en los flujos de caja puede hacer que tu rentabilidad ponderada por el tiempo (TWR) sea negativa. Si la inversión se recupera después, el TWR puede caer aún más debido al encadenamiento geométrico entre períodos.
Para solucionar esto, reinicia el cálculo del TWR cada vez que
Rncae por debajo de 0, tratándolo como una nueva inversión inicial. Presenta las tasas resultantes por separado o súmalas entre sí.
¿Cómo incluir los dividendos en el cálculo del TWR?
Los dividendos son una parte fundamental de la rentabilidad de un activo. Al incluirlos en los flujos de caja, eliminamos su efecto del TWR. Para incorporarlos a la rentabilidad, ajusta el valor final con el importe de los dividendos recibidos. La fórmula para un subperiodo sería:
Puedes hacer lo mismo con las comisiones restándolas del valor final.
¿Cómo gestionar los descuentos y comisiones al calcular el TWR?
En ocasiones puedes comprar o vender un activo con descuento o prima, por ejemplo al ejercer opciones sobre acciones. Esto incluye también cualquier comisión que pagues. Usar este valor como flujo de caja reflejará su impacto en la rentabilidad. Para eliminar completamente ese impacto, puedes usar Precio de mercado × Cantidad como flujo de caja, es decir, el valor de mercado que entra o sale. En otras palabras:
¿Cuándo usar el TWR?
El TWR es ideal para evaluar el rendimiento de tu estrategia de selección de activos y asignación de activos. Es especialmente útil para comparar distintas carteras o gestores de inversión, ya que elimina el efecto de los flujos de caja que estos no pueden controlar.
Puntos clave
Si tienes un único activo, el TWR será igual al movimiento del precio de mercado de ese activo y no tendrá en cuenta tu timing ni el tamaño de tu posición.
Si hay varios activos, el TWR reflejará los cambios en el equilibrio de la asignación de activos entre ellos.
Tasa de rentabilidad ponderada por el dinero (MWR) / Tasa interna de retorno (IRR)
El MWR es una métrica de rentabilidad que tiene en cuenta el momento y el tamaño de los flujos de caja que entran y salen de una cartera de inversión. Te ofrece una tasa fácil de interpretar, ya que equivale al tipo de interés que obtendrías en una cuenta de depósito con el mismo patrón de flujos de caja.
Imagina que tienes una cuenta de depósito. Transfieres la misma cantidad de dinero cada vez que compras o vendes un activo en tu cartera de inversión. El MWR es el tipo de interés fijo que esa cuenta hipotética necesitaría para igualar tu rentabilidad real como inversor.
¿Es el IRR lo mismo que el MWR?
El MWR (tasa de rentabilidad ponderada por el dinero) se conoce a veces como IRR o tasa interna de retorno. El IRR es una métrica financiera más amplia que se utiliza para evaluar la rentabilidad de inversiones o proyectos. Dado que el IRR es un concepto más conocido, muchas plataformas presentan la rentabilidad como IRR.
La mayoría de las veces, el MWR/IRR está anualizado, lo que significa que representa la rentabilidad anual media durante el periodo de inversión. El MWR anualizado es especialmente útil para comparar inversiones a largo plazo o con distintos periodos de tenencia.
Anualizar periodos inferiores a un año
Al anualizar rentabilidades sobre periodos cortos, como un mes, el resultado puede estar artificialmente inflado. Esto se debe a que asume que tu rentabilidad mensual (que puede ser muy alta o muy baja en momentos de volatilidad) se mantiene constante todos los meses del año y se capitaliza con el tiempo.
Ejemplo de cálculo del MWR
Calcular el MWR no es sencillo y requiere un proceso iterativo para hacerlo con precisión. No es algo que harías a mano, pero los programas de hoja de cálculo como Excel o Google Sheets disponen de una función llamada XIRR . Para usarla, necesitas:
- una tabla con tus flujos de caja y sus fechas
- incluir el valor de tus activos al inicio del periodo en los flujos de caja del primer día (como si los hubieras comprado ese día al precio de mercado de esa fecha)
- incluir el valor de tus activos al final del periodo en los flujos de caja del último día (como si los hubieras vendido ese día al precio de mercado).
Puedes acceder a lahoja de cálculo de Google con las fórmulas aquí
¿Cuándo usar el MWR?
El MWR es el método de cálculo más recomendado para inversiones privadas. Te permite evaluar tu rendimiento como inversor, ya que tiene en cuenta cómo tus decisiones han afectado a la rentabilidad, más allá del comportamiento del mercado.
Comparando el MWR con el TWR puedes ver el impacto de tu timing, tus flujos de caja o tus comisiones. Cuanto mayor sea la diferencia entre ambas tasas, mayor será ese impacto. Recuerda que el TWR normalmente no está anualizado, ¡pero el MWR sí!
Probablemente es la mejor métrica para medir la rentabilidad de inversiones privadas, pero también es la más costosa de calcular. Por eso, algunas herramientas optan por métodos de cálculo simplificados que pueden seguir presentándose como MWR, pero que pueden ofrecer resultados muy imprecisos en casos no óptimos. Aquí es donde surgen la mayoría de las diferencias entre cifras.
Cuando tienes una cartera compleja y muy volátil, puede resultar muy difícil o imposible encontrar un resultado válido. En esos casos, las herramientas que uses pueden darte un resultado incorrecto o ningún resultado (por ejemplo, Excel devolverá un error).
En general, el IRR es costoso de calcular y existen muchas formas distintas de hacerlo. Cada herramienta utilizará un método diferente, y algunas pueden ofrecer resultados muy imprecisos en casos no óptimos. Cuando las cifras de dos herramientas distintas no coincidan, comprueba siempre si el importe en euros es aproximadamente el mismo.
Tasa interna de retorno frente a rentabilidad de la inversión
El IRR y el ROI difieren en un aspecto clave: el IRR tiene en cuenta el tiempo que tu dinero estuvo invertido, mientras que el ROI no. Esta diferencia no es necesariamente buena ni mala.
En algunos casos, puede interesarte conocer tus ganancias totales sobre todo el dinero invertido durante un periodo. Por ejemplo, si hiciste inversiones periódicas (dollar cost averaging), puedes comparar el ROI simple con el TWR para saber cuál habría sido tu resultado si lo hubieras invertido todo el primer día.
Sin embargo, la mayor parte del tiempo necesitas una cifra que te permita comparar inversiones de forma realista. Para ese propósito, el IRR (o el TWR) es la mejor opción.
¿Qué puede afectar a tu rentabilidad y cómo hacer un seguimiento?
Al evaluar el rendimiento de tus inversiones, ten en cuenta algo más que la rentabilidad bruta. Otros factores pueden influir en tu resultado final y deben considerarse al tomar decisiones de inversión.
Cada método de cálculo de la tasa de rentabilidad mencionado anteriormente puede utilizarse para incluir estos componentes.
Rentabilidad por precio
La rentabilidad por precio representa el incremento o descenso simple en el valor de tus inversiones basado en su precio. No incluye ningún flujo de caja adicional generado o incurrido por los activos.
Las comisiones de gestión de los fondos y el ratio de gastos total (TER) de los ETF ya están incluidos en la tasa de precio.
Rentabilidad nominal
La rentabilidad nominal incluye el movimiento del precio y cualquier ingreso periódico generado por el activo, como dividendos, intereses o rentas.
Rentabilidad total
La rentabilidad total incluye la rentabilidad de precio, dividendos, intereses, comisiones y cualquier otro gasto e ingreso.
Para calcular la rentabilidad total, incluye estos flujos de efectivo adicionales en las fechas en que se produjeron.
Comparar con índices de referencia
Vale la pena señalar que muchos índices de referencia, como el S&P 500 o el FTSE 100, se publican en términos de precio, es decir, sin dividendos. Tampoco tienen en cuenta impuestos, comisiones ni inflación. Al comparar el rendimiento de tu cartera con estos índices, es fundamental entender las limitaciones de esa comparación.
A veces resulta útil ver cuánto pierdes en comisiones e impuestos, y así motivarte para minimizarlos. Otras veces puede que quieras comprobar con qué precisión tus ETF replican el índice subyacente. Lo ideal es que tu herramienta te ofrezca la posibilidad de elegir entre distintas tasas de rentabilidad.
Tasa de rentabilidad después de impuestos
Los impuestos pueden tener un efecto considerable en la rentabilidad de tus inversiones. Dependiendo de tu país de residencia y del tipo de cuenta de inversión, puedes estar sujeto a distintas formas de tributación. Te afectan en diferentes momentos:
- Impuestos ya pagados o retenidos por el broker
- Impuestos sobre las plusvalías realizadas que deberás pagar en el futuro
- Impuestos potenciales que deberías sobre las plusvalías no realizadas, como si tuvieras que liquidar todas tus posiciones al valor de mercado actual
La rentabilidad después de impuestos suele incluir el impuesto pagado. Si la herramienta puede calcular los impuestos que debes, lo mejor es incluirlos también, ya que representan una obligación futura.
La rentabilidad después de impuestos no realizada (o rentabilidad potencial después de impuestos) incluiría los tres tipos de impuestos. Conocer este dato es útil porque mantiene tu rentabilidad cerca de la realidad. Sin embargo, como las plusvalías no realizadas solo existen «sobre el papel», conviene hacer un seguimiento por separado.
Para calcular la rentabilidad después de impuestos:
- Añade el impuesto pagado como un flujo de efectivo negativo en el momento en que se produce.
- Añade el impuesto pendiente y el impuesto no realizado como flujos de efectivo negativos al final del período de cálculo. Como aún no se han pagado, reducen el valor actual de tu inversión.
Tasa de rentabilidad real
La rentabilidad real tiene en cuenta la inflación y muestra el poder adquisitivo real de las ganancias de tu inversión. Para calcularla, divides tu tasa de rentabilidad (nominal, total o después de impuestos) por la tasa de inflación, así:
Por ejemplo, si tu cartera tiene una rentabilidad total del 8 % y la tasa de inflación es del 2 %, tu rentabilidad real sería aproximadamente del 5,88 % (1,08 / 1,02 - 1). Esto significa que, aunque tus inversiones crecieron un 8 %, tu poder adquisitivo solo aumentó un 5,9 % después de tener en cuenta la inflación.
Rentabilidad de capital y por divisa
Si tu cartera tiene activos en distintas monedas, conviene ver cómo la exposición a divisas impacta en tu rentabilidad.
- Rentabilidad de capital es el beneficio obtenido por los activos en sus monedas originales. Excluye cualquier efecto derivado de los cambios en los tipos de cambio.
- Rentabilidad por divisa es el beneficio o pérdida generado exclusivamente por las variaciones en los tipos de cambio. Excluye la rentabilidad de capital.
Para calcular ambas rentabilidades, sigue estos pasos:
- Elige una moneda base única.
- Calcula la rentabilidad total en la moneda base. Convierte todos los flujos de efectivo a la moneda base usando los tipos de cambio de las fechas en que se produjeron. Luego, calcula la rentabilidad total de la forma habitual.
- Calcula la rentabilidad de capital. Es igual que la rentabilidad total, pero utilizas el tipo de cambio de un único día: idealmente el de la apertura de cada posición o el primer día del período de cálculo. Calcula la rentabilidad a partir de estos valores convertidos.
- Calcula la rentabilidad por divisa restando la rentabilidad de capital de la rentabilidad total. Esto aísla la rentabilidad por divisa en la moneda base.
Este método funciona tanto para el importe de rentabilidad ($) como para la tasa de rentabilidad (%).
Calcular el rendimiento de una cartera en Google Sheets: ejemplo práctico
Vamos a ilustrar las diferencias entre los distintos métodos de cálculo de la rentabilidad de inversiones. Tenemos una cartera de ejemplo con las siguientes operaciones:
- Enero de 2020: Compramos un activo por 10.000 $ (unos 9.200 €).
- Enero de 2021: El activo ahora vale 14.000 $. Vendemos el 50 % por 7.000 $ y mantenemos el resto.
- Enero de 2022: El activo ahora vale 10.000 $ (subiendo desde 7.000 $). Compramos activo por valor de 5.000 $ con un descuento del 20 %, por lo que pagamos solo 4.000 $. Ahora tenemos 15.000 $ en activos.
- Enero de 2023: El activo ahora está valorado en solo 10.000 $ (bajando desde 15.000 $) y mantenemos la posición abierta.
Veamos cuáles son las distintas tasas de rentabilidad y cómo se calculan:
Puedes acceder a lahoja de cálculo de Google con las fórmulas aquí
Son bastante distintas entre sí, ¿verdad? Ten en cuenta que empezamos y terminamos con 10.000 $, pero seguimos teniendo 3.000 $ en el bolsillo gracias a la venta de 2021. Esto significa que obtenemos una rentabilidad total del 30 % sobre la inversión inicial, aproximadamente un 9 % anual, ¡pero ninguno de los métodos nos da ese número!
Usa la herramienta adecuada para cada caso
A la hora de calcular la rentabilidad de las inversiones, no existe un método único válido para todo. Cada cálculo tiene sus puntos fuertes y es adecuado para distintos escenarios.
Como regla general:
- La rentabilidad ponderada por el dinero (MWR) / Tasa Interna de Retorno (TIR) suele ser la mejor opción para medir el rendimiento individual de una cartera
- La Rentabilidad ponderada por el tiempo (TWR) es una excelente opción para comparar estrategias de inversión y diferentes asignaciones de activos
- La rentabilidad simple o el CAGR son adecuados para posiciones individuales o carteras de compra y mantenimiento con actividad limitada
- Incluye comisiones, impuestos e inflación para evaluar la rentabilidad desde tu perspectiva, pero no los uses al comparar con referencias. A menos que necesites (des)motivarte ;)
- Siempre que sea posible, elige una herramienta que te permita consultar más de un tipo de tasa de rentabilidad.
Muchas herramientas e inversores utilizan habitualmente nombres inexactos para las cifras que presentan, porque términos como «CAGR» o «TIR» son más cortos que «Rentabilidad total anualizada ponderada por el dinero». En general, puedes asumir lo siguiente:
- «Rentabilidad» suele hacer referencia a un ROI total simple o CAGR, aunque en realidad puede ser cualquier cosa.
- «TIR» suele referirse a una variante del MWR total, normalmente anualizada, a menos que en algún lugar aparezca también «TIR anual» o «TIR anualizada».
- La rentabilidad después de impuestos o la rentabilidad real son más complejas y poco frecuentes, por lo que suelen describirse con precisión. En caso contrario, no des por sentado que la rentabilidad que ves está ajustada por impuestos o inflación.
Recuerda que muchos factores influyen en la rentabilidad. Es normal que las métricas de rendimiento que reportan distintas herramientas difieran. Verifica siempre qué incluyen realmente.
Palabras finales
Puedes calcular tu rentabilidad tú mismo usando hojas de cálculo como Excel o Google Sheets. Pero recuerda que un cálculo preciso de la tasa de rentabilidad requiere registrar todos los flujos de caja. Esto es manejable con pocas operaciones, pero se vuelve complejo y propenso a errores con una actividad de inversión elevada.
El ROI y el CAGR son sencillos de aplicar, pero solo pueden usarse de forma fiable en un número reducido de escenarios y marcos temporales limitados.
Herramienta recomendada
Si quieres una solución fácil de usar, prueba Capitally. Admite todos los métodos de cálculo mencionados en este artículo. Además, te permite elegir qué incluir en tu rentabilidad, como comisiones o impuestos (pagados, pendientes y potenciales). En el futuro, también incluirá rentabilidad real.
Espero que este artículo te ayude a entender cómo medir la rentabilidad de tus inversiones. Si tienes alguna pregunta o comentario, no dudes en preguntarnos en nuestro foro de la comunidad.